Dr. Alejandro Calvo

¿Cuándo se opera el Parkinson?

Parkinson

La enfermedad de Parkinson tiene una evolución variable en cada paciente. En la mayoría de los casos no progresa a niveles severos que no permitan regularse con la medicación, pero en otras ocasiones la severidad de la enfermedad es tal que no se logra controlar ni con dosis muy altas de medicamentos.

La L-dopa fue el primer tratamiento efectivo que se usó en la enfermedad de Parkinson y sigue siendo el pilar de su manejo. No existe hasta ahora una medicación más efectiva para controlar los síntomas. Su principal limitación es la aparición de movimientos involuntarios llamados disquinesias, parecidos a bailar con los hombros o manos y gestos involuntarios con la boca que aparecen cada vez que se toma la medicación luego de un tiempo de uso. Si el paciente presenta un alto grado de disquinesis al tomar la L-dopa, pero cuando no la toma está sumamente rígido e inmóvil (es decir, no puede estar ni con la medicación ni sin ella), es el momento de plantearse la posibilidad de la cirugía del Parkinson.

Existen criterios para definir qué paciente es candidato a cirugía de Parkinson. La mayoría de ellos son relativos y deben valorarse en el contexto individual de cada paciente. Un criterio, como en toda cirugía, es la edad. Se ha planteado que los 70 años es la edad límite para esta cirugía, sin embargo, como se ha mencionado, debe valorarse individualmente. Otro criterio importante es la ausencia de significativa dificultad para caminar. La mayoría de las veces, la cirugía de Parkinson no mejora la forma de caminar por lo que, si dicho síntoma es el más importante para el paciente, es discutible su indicación quirúrgica, pues probablemente no se consiga mejorar la marcha con la operación. También es importante que el paciente no presente cuadro demencial.  Algunos pacientes con enfermedad de Parkinson, luego de muchos años de enfermedad, pueden desarrollar una demencia. La cirugía no mejora esta demencia. Si el paciente tiene un claro cuadro demencial no debe operarse. Para que un paciente se opere debe tenerse muy claro el diagnóstico de la enfermedad. Es decir, debe tener un claro cuadro clínico de inicio asimétrico y mantenerse con mayor severidad en un lado a lo largo del tiempo, debe haber tenido una buena respuesta inicial al uso de L-dopa y necesariamente debe presentar acinesia (enlentecimiento del movimiento). El uso de L-dopa ya no debe controlar los síntomas, con periodos de off (enlentecimiento y rigidez severos) que no mejoran con altas dosis de L-dopa. Las complicaciones del uso de L-dopa deben estar presentes. Las más frecuentes son las disquinesias (que se mencionó previamente) y las fluctuaciones motoras (pérdida súbita e impredecible del efecto de la L-dopa).

 

Tan importante como todo lo anteriormente explicado es que el paciente tenga el deseo de operarse, conozca los posibles beneficios y complicaciones de la cirugía, así como otras opciones de tratamiento que se le pueda ofrecer.

 

Por el Dr. Alejandro Calvo (Derechos reservados)

CITAS

 

Para programar una cita puedes llamar al número telefónico que se muestra abajo.

Si requieres alguna orientación, puedes leer mis artículos en la sección  Artículos de interés  o escribirme a mi correo electrónico  Ir a Contacto  que gustoso te atenderé. 

Mi consultorio queda en:

Av. General Garzón 2229

Jesús María

 Tel:  989 675 766 

También puedes leer acerca de otros tópicos de temblor y enfermedad de Parkinson en los siguientes enlaces:

La enfermedad de Parkinson  Ir 

¿Si tengo temblor tengo Parkinson?  Ir 

El temblor esencial  Ir 

Y puedes ver mis entrevistas (videos) acerca de temblor y Parkinson en los siguientes links:

Causas del temblor  Ir 

Síntomas de la enfermedad de Parkinson  Ir