Dr. Alejandro Calvo

Narcolepsia

(ataques de sueño invencible)

narcolepsia

Dentro de los trastornos del sueño, la narcolepsia es uno de los menos frecuentes (20 a 60 por cada 100,000 habitantes), pero es, quizá, el más discapacitante de todos.

Se caracteriza por cuatro síntomas cardinales: hipersomnia diurna severa (exceso de sueño durante el día), ataques de cataplejía, alucinaciones hipnagógicas/hipnopómpicas y las parálisis del sueño. Pasaremos a detallar cada uno.

La hipersomnia diurna es la principal manifestación de la narcolepsia. Dicha somnolencia es de una muy alta severidad, podría decirse que extrema, siendo imposible para el paciente quedarse despierto en situaciones que normalmente no producen sueño, como conversando con otra persona, caminando, durante el trabajo, comiendo, bañándose, entre otros. Habitualmente, luego de una siesta, puede continuar con sus labores de una manera normal hasta que, pocas horas después, la presión de sueño es tan alta que nuevamente necesita dormir. El paciente reconoce que luego de la siesta tiene unas horas libre de sueño y las aprovecha para llevar una vida productiva en ese periodo. Sin embargo, debido a que la necesidad de sueño se repite varias veces en el día, no puede llevar una vida normal.

Los ataques de cataplejía son la manifestación más típica de la narcolepsia. Consisten en ataques repentinos de pérdida del tono muscular sin pérdida de consciencia. Con frecuencia son desencadenados por emociones intensas como recibir noticias, reírse, asustarse, etc. La persona cae como si hubiera presentado un síncope (desmayo) pero no pierde la conciencia, de tal manera que recuerda todo el evento. La angustia del paciente al estar en el suelo sin poder moverse es muy alta y es clave para el diagnóstico. Los ataques de cataplejía pueden también presentarse solo en un grupo muscular y no en todos, lo que generaría debilidad focal. Un ejemplo conocido es la atonía de los músculos mandibulares, con lo que a la persona se le cae la mandíbula de forma brusca por breves momentos.

Las alucinaciones hipnagógicas se inician poco antes de conciliar el sueño. Suelen ser auditivas o visuales y el paciente las percibe como una vivencia real, incluso puede llegar a interpretarlas como la intromisión de terceras personas que le hablan y no lo dejan moverse. Las alucinaciones hipnopómpicas, por el contrario, se presentan en el momento que la persona está despertando. Habitualmente son visuales y el paciente tampoco logra identificarlas claramente como una experiencia vivida dentro del sueño.

Otra manifestación frecuente de la narcolepsia es la parálisis del sueño. En ella el paciente se despierta, pero no puede moverse, lo que le produce angustia. Es usual que la persona logre liberarse de la situación de inmovilidad luego de realizar un giro brusco o al gritar.

Ni las alucinaciones hipnagógicas, ni las alucinaciones hipnopómpicas, ni las parálisis del sueño, son consideradas anormales y pueden presentarse en personas sanas, por lo que su sola presencia no basta para hacer el diagnóstico de narcolepsia.

El síntoma más discapacitante para el paciente suele ser la extrema somnolencia diurna. Invencible, invasiva, recurrente, la hipersomnia interfiere de manera significativa en las actividades del paciente, generándole con frecuencia problemas laborales y de otra índole. No se tiene totalmente claro el motivo por el cual se presentan los síntomas de esta enfermedad. Estudios de polisomnografía han revelado un acortamiento en el tiempo de latencia para pasar del sueño superficial al profundo, llegando a este último de manera precoz (lo cual es clave para el diagnóstico).

El tratamiento de esta compleja enfermedad es multidisciplinario. Habitualmente requiere medicamentos con actividad estimuladora sobre el sistema nervioso central, psicoterapia, orientación respecto higiene del sueño y suele requerir estrategias en el centro de labores, con conocimiento del problema de salud por parte del empleador, para permitirle al paciente tomar siestas cortas durante su horario de trabajo.

Por el Dr. Alejandro Calvo (derechos reservados)

CITAS

 

Para programar una cita puedes llamar al número telefónico que se muestra abajo.

Si requieres alguna orientación, puedes leer mis artículos en la sección  Artículos de interés  o escribirme a mi correo electrónico  Ir a Contacto  que gustoso te atenderé. 

Mi consultorio queda en:

Av. General Garzón 2229

Jesús María

 Tel:  989 675 766 

También puedes leer acerca de otros tópicos de enfermedades del sueño en los siguientes enlaces:

Insomnio  Ir 

Apnea del sueño y ronquidos  Ir 

Hipersomnia: excesivo sueño diurno  Ir 

Y puedes ver mis entrevistas (videos) acerca de trastornos del sueño en los siguientes links:

Narcolepsia y su diagnóstico  Ir 

La apnea del sueño  Ir 

¿Por qué no puedo dormir?  Ir 

No puedo estar despierto  Ir