1IMG_8613 (10).jpg
NASHELY2.jpg

Espasmo hemifacial, espasticidad y aplicación de toxina botulínica

El espasmo hemifacial es un trastorno crónico del movimiento que involucra a la mitad de la cara. Se manifiesta por movimiento espasmódico (contracciones) que hacen que el ojo se cierre y que la comisura labial del mismo lado se deslice como si la estuvieran jalando hacia afuera. La intensidad del movimiento, en las fases iniciales, es leve, pero a medida que pasa el tiempo puede irse incrementando hasta incomodar al paciente, ya sea porque le parece socialmente desagradable o porque dificulta su visión. Este espasmo facial no es doloroso y suele iniciarse alrededor de los 40 o 50 años. Como en todo movimiento involuntario, la intensidad de este puede variar en función al nivel de ansiedad de la persona. Si el paciente se encuentra en un momento de tranquilidad entonces es probable que los espasmos sean apenas perceptibles, pero si ocurre un estado de ansiedad, como al recibir una mala noticia, o al sentirse observado, el movimiento puede incrementarse mucho.

MUSCULOS COMPROMETIDOS EN EL ESPASMO HEMIFACIAL.jpg

CITAS

Para programar una cita de evaluación o de aplicación de toxina botulínica para enfermedades neurológicas con la Dra. Nashely Valer o el Dr. Alejandro Calvo puedes llamar al número telefónico que se muestra abajo.

Si requieres alguna orientación adicional puedes leer los artículos de la sección  Artículos de interés  o escribir al correo electrónico  Ir a Contacto  que gustoso te atenderemos. 

El consultorio queda en:

Av. General Garzón 2229

Jesús María

 Tel:  989 675 766 

También puedes leer acerca de otros tópicos de enfermedades neurológicas faciales en los siguientes enlaces:

Caída del párpado  Ir 

Neuritis óptica  Ir 

Neuralgia del trigémino  Ir 

Parálisis facial  Ir 

Y puedes ver una entrevista (video) acerca de parálisis facial en el siguiente link:

Parálisis facial  Ir 

La mayoría de las veces no se encuentra una causa para este problema. Cuando existe, el antecedente de parálisis facial es la más común. Esto ocurre porque, cuando la parálisis facial se recupera, se produce una reinervación aberrante de los músculos faciales que lleva a su hiperactividad. También puede suceder que las vías nerviosas faciales se crucen durante dicha recuperación y aparezcan movimientos involuntarios en el ojo cuando se mueve la boca (por ejemplo, cuando la persona bosteza o mastica, involuntariamente se le cierra el ojo del mismo lado). A este fenómeno se le llama sincinesia. Otras causas de espasmo hemifacial son más raras. Entre ellas tenemos los tumores cerebrales que comprimen al nervio facial, la esclerosis múltiple, etcétera.

No todo movimiento facial es espasmo hemifacial

Muchas personas experimentan, en algún momento de su vida, un temblor fino y transitorio en los párpados o labios, que habitualmente desaparece espontáneamente en pocos días. Dicho movimiento, llamado fibrilación (palpebral u oral), es una situación benigna y no progresiva que ocurre en el contexto de ansiedad, deprivación del sueño (no dormir lo suficiente), o cuando se abusa en el consumo de estimulantes del sistema nervioso como el café o el tabaco. Debe diferenciarse esta fibrilación benigna del espasmo hemifacial pues la primera tiene un pronóstico mucho mejor que la segunda.

Toxina botulínica para tratar el espasmo hemifacial

Para tratar el espasmo hemifacial se han probado diferentes fármacos por vía oral, pero ninguno ha demostrado eficacia clínica. Por eso, el tratamiento de elección, actualmente, es la aplicación directa de toxina botulínica en los músculos faciales comprometidos, lo que consigue disminuir el exagerado movimiento muscular en el rostro. Sin embargo, debe considerarse que la acción de la toxina es temporal y el paciente debe aplicársela nuevamente para mantener el efecto. Por otro lado, es un tratamiento de alto costo y, dado que hay que aplicársela periódicamente, es probable que sea económicamente inviable para muchas personas.

Los puntos de aplicación y la cantidad de toxina botulínica que se utiliza dependerán de los músculos comprometidos y de su grado de afectación. En la siguiente figura se muestran los principales puntos de aplicación.

APLICACIÓN TOX BOTULINICA CON MARCO.jpg

Debe considerarse que para aplicar toxina botulínica hay que tener un entrenamiento especial pues se requiere destreza y conocimientos adicionales a los de la formación habitual de neurología. Por ello, muchos médicos neurólogos no aplican este tratamiento.

La primera vez que se aplica toxina botulínica suele inyectarse una dosis baja pues algunos pacientes tienen una sensibilidad alta al efecto de la toxina y con poca dosis pueden producirse una parálisis facial demasiado marcada, con resultados indeseables. Por ello, se prefiere ser prudente en la primera sesión y aplicar poca dosis, la cual se irá aumentando en las sesiones siguientes, según la respuesta.

Si un paciente se aplica toxina botulínica por largo tiempo a dosis altas entonces es probable que se requiera aplicar una dosis baja en el lado contralateral de la cara (en el lado sano) para guardar la simetría facial, puesto que, con los años de uso, se va acumulando una debilidad en el lado del espasmo por el uso de la toxina botulínica. Sin embargo, en la mayoría de los casos, las dosis no llegan a ser altas.

En el mercado farmacéutico existen varias marcas de toxina botulínica. Ninguna de ellas es preferible a las demás. Lo importante es saber manejar la cadena de frío, pues la toxina debe permanecer congelada para mantener su pleno efecto y una manipulación inadecuada de la misma podría inutilizarla. También es importante que el paciente conozca la cantidad de toxina que se le está aplicando en cada punto de aplicación. De esta forma, si el paciente desea cambiar de neurólogo o de centro médico, podría conocerse la cantidad previa que estaba recibiendo y sobre la cual trabajar.

Toxina botulínica para el manejo de la espasticidad muscular

La espasticidad es una forma de hipertonía muscular que se presenta en los estados secuelares de las lesiones del sistema nervioso central. Para evitar su aparición es muy importante mantener un esquema de terapia física en el paciente, pero, si se instala, la aplicación de toxina botulínica es una de las pocas herramientas terapéuticas con las que contamos con la finalidad de revertirlo.

 

Luego de inyectar la toxina botulínica en los músculos espásticos será posible reiniciar la terapia física, pues el efecto de la toxina permitirá al terapista movilizar la extremidad. Si la terapia física es adecuada entonces no será necesario volver a aplicar toxina al paciente. Cabe resaltar, sin embargo, que si la espasticidad lleva muchos años entonces es probable que la extremidad comprometida esté anquilosada y, en esos casos, la movilidad se vería comprometida por la rigidez articular.

 

La espasticidad de la extremidad superior compromete sobre todo a los músculos flexores, tal como se muestra en la figura siguiente.

Músculos comprometidos en la espasticidad del MS.jpg

Técnica de aplicación de toxina botulínica para espasticidad del miembro superior

 

La técnica de aplicación es parecida que la indicada para el espasmo hemifacial, con las siguientes diferencias:

 

La cantidad de toxina empleada para la espasticidad de la extremidad es mucho mayor. Dependiendo el volumen del músculo y el grado de hipertonía, la cantidad de unidades que se pueden aplicar en cada músculo fluctúan en rangos relativamente amplios. De esta forma, en la mayoría de ellos se aplican entre 10 a 50 unidades que se reparten entre 1 a 3 puntos de aplicación por cada músculo. Solo en los músculos más pequeños, como el aductor del pulgar, la zona hipotenar e incluso el músculo flexor largo del pulgar se administrar dosis menores, que no suelen superar las 20 unidades.

 

Debido a que los músculos comprometidos son músculos grandes en comparación con los músculos faciales, suele requerirse de guía electromiográfica para determinar el punto de mayor actividad muscular donde se debe colocar la toxina botulínica. Esto garantiza que la técnica de aplicación sea la de mayor eficacia posible.

MS PUNTOS APLICACIÓN APLICACIÓN TOX BOTULINICA .jpg

Los músculos flexores de la extremidad superior no se afectan de la misma manera en todos los pacientes con espasticidad, por lo que la evaluación clínica, además de la electormiografía, es relevante para decidir la forma de aplicar la medicación.

Escrito por la Dra. Nashely Valer y el Dr. Alejandro Calvo (Derechos Reservados)