Electromiografía en Lima

Electromiografía en Lima

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CITAS PARA ELECTROMIOGRAFÍA

 

Para programar una cita de electromiografía puedes llamar al número telefónico que se muestra abajo.

 

No olvides llevar la orden médica, pues el examen de electromiografía es un examen que se orienta en relación a la sospecha diagnóstica.

El costo del examen incluye la aguja de electromiografía y otros materiales descartables que se utilizan.

Entregamos el resultado de manera inmediata.

Mi consultorio queda en:

Av. General Garzón 2229

Jesús María. Lima.

 Tel:  989 675 766 

La electromiografía es un examen funcional que se utiliza para estudiar al sistema nervioso periférico (desde las raíces nerviosas que nacen en la médula espinal hasta los nervios que llegan a las extremidades y al rostro).

El examen tiene dos partes.

La primera parte se llama Estudio de Conducción Nerviosa y se realiza con electrodos de superficie parecidos a pequeños círculos que se adosan en la superficie de la piel, adheridos con esparadrapo. Con un centímetro se calcula la distancia a la que se debe emitir un estímulo eléctrico suave y controlado. Dicho estímulo eléctrico activa al nervio que se pretende evaluar con los electrodos que previamente se pegaron en la piel. Este proceso se repite en varios nervios de la extremidad, dependiendo la enfermedad que se está estudiando.

Electromiografía en Lima

La segunda parte se llama Estudio con Aguja. En este caso, el electrodo que se usa tiene forma de una aguja, el cual se inserta en el músculo para detectar la actividad muscular. El neurólogo que realiza el examen debe evaluar diferentes aspectos de dicha actividad muscular. Por ejemplo, cuando ingresa la aguja en el músculo se evalúa la Actividad de Inserción, que es una reacción breve del músculo. En algunas enfermedades puede incrementarse o disminuirse dicha actividad de inserción, por lo que ya puede tenerse una idea preliminar de la enfermedad del paciente desde que está ingresando la aguja en el músculo. Luego se le pide al paciente que no mueva el músculo donde ya se insertó la aguja. Esto se realiza para evaluar la llamada Actividad en Reposo. Durante el reposo muscular no se debe registrar ninguna actividad en el electromiógrafo. De detectarse actividad muscular, existe la posibilidad que estemos frente a alguna enfermedad neuropática o miopática. La última parte del Estudio de Aguja se realiza durante la actividad muscular. Para tal fin, se le pide al paciente que contraiga el músculo donde tiene la aguja y se observa su actividad en el electromiógrafo. Según las características de dicho registro se valora la posibilidad de enfermedad.

ESTUDIO CONDUCCION NERVIOSA

Como se puede notar, la electromiografía es un examen complejo que tiene pasos bien establecidos. Para que se pueda realizar adecuadamente debe durar un promedio de 40 minutos. Si se realiza por menos tiempo es probable que sus resultados no sean acertados. Además, debe considerarse que este es un examen que se realiza en el contexto clínico de los síntomas y examen físico del paciente, por lo que no es posible realizarlo sin previamente realizar un detallado examen físico y sin indagar cuáles son los síntomas que llevaron a solicitar el examen.

Algunas de las enfermedades que se pueden confirmar con la electromiografía son: polineuropatía diabética, radiculopatías por hernias de la columna, lesiones traumáticas de los nervios periféricos, síndrome del túnel del carpo, síndrome del túnel del tarso, ELA, miopatías, síndrome de Guillain Barré, parálisis faciales, neuropatías sensitivas, neuropatía motora multifocal, enfermedades del asta anterior, plexopatías, miotonías, miastenia gravis, entre muchas otras.

No está justificado ni debería realizarse electromiografía en enfermedades que no involucren al sistema nervioso periférico ni al músculo, como por ejemplo en las enfermedades neurovasculares, esclerosis múltiple, tumores cerebrales, enfermedad de Parkinson, demencia, cefaleas, temblor, infecciones del sistema nervioso central, epilepsia, mielopatías, etcétera.

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¿La electromiografía es dolorosa?

Cuando se estimulan los nervios motores (los que inervan a los músculos) con el impulso eléctrico entonces el paciente notará que el músculo presenta una contracción durante cada estímulo y, por lo tanto, se producirá un “salto” en el brazo o pierna que se estimula, lo mismo sucederá en la cara si los músculos estimulados son del rostro. El paciente lo percibirá como electricidad y como un pequeño golpecillo. Estos estímulos eléctricos no producen daño en la persona, excepto en quienes son portadores de marcapasos.

Durante el estudio de aguja se inserta esta en diversos músculos. El diámetro de dicha aguja es mucho más delgado que el de cualquier aguja usada para inyectar medicamentos, por lo que la percepción de dolor es mínima y no es necesario, en ningún caso, usar anestesia para hacer el examen. Sin embargo, hay que considerar que generalmente la aguja se inserta en varios músculos, lo que podría producir cierta incomodidad. No es usual que sangren los puntos de punción de la aguja y, si sucede, el sangrado es mínimo. Sin embargo, el estudio de aguja no debe realizarse en personas que toman medicamentos anticoagulantes o que padecen alguna enfermedad de la coagulación por el riesgo de sangrado excesivo.

En conclusión, la electromiografía no es dolorosa. Algunos pacientes pueden sentir incomodidad durante la realización del examen, pero en todos los casos desaparece al concluirse el examen.

ELECTROMOGRAFÍA

¿Cuándo no puedo hacerme una electromiografía?

El estímulo eléctrico utilizado durante el estudio de conducción no genera ninguna lesión en el cuerpo del paciente, a menos que lleve consigo algún dispositivo eléctrico como un marcapasos. Por dicho motivo, aquellos que tiene marcapasos no deberían realizarse dicho examen.

Por otro lado, la aguja que se inserta en diferentes músculos durante el estudio de aguja no se puede introducir en personas con alto riesgo de sangrado. Esto sucede, principalmente, en quienes usan medicamentos anticoagulantes y en quienes sufren alguna alteración de la coagulación. En los pacientes usuarios de anticoagulantes no se puede hacer la electromiografía a menos que, con días de anticipación, se suspenda la medicación anticoagulante. Sin embargo, hay que valorar con cautela el riesgo que implica suspender la medicación anticoagulante respecto al beneficio que se obtendría al realizar el examen.

Electromiografía en Lima

Debe tenerse precaución en aquellos pacientes que tienen áreas de várices en las piernas pues hay que seleccionar bien dónde colocar la aguja para no generar sangrado por las várices o, dependiendo el caso, evitar pinchar esa área. Tampoco puede colocarse la aguja si la piel está inflamada, por ejemplo, por una celulitis, pues existe el riesgo de diseminar la infección cutánea.

Es preferible no realizar el examen si existe edema (hinchazón) de las extremidades pues los resultados pueden ser difíciles de interpretar. De ser posible, hay que esperar que disminuya el edema para hacer el examen. Si el edema no se puede resolver, hay que considerarlo a la hora de interpretar los hallazgos.

A diferencia de los exámenes radiográficos, la electromiografía sí puede realizarse durante la gestación, a cualquier edad gestacional, pues el estímulo eléctrico es inocuo para el feto. Tampoco existe contraindicación para realizar el examen si el paciente tiene algún tipo de prótesis o placa metálica en sus huesos o articulaciones.

¿Cómo se interpreta la electromiografía?

Como todo examen auxiliar, la electromiografía debe ser interpretada en el contexto clínico del paciente. Dicho de otra forma, lo más importante para hacer el diagnóstico de una enfermedad es el paciente mismo y no los exámenes complementarios.

En electromiografía esto es especialmente cierto, pues los hallazgos de dicho examen pueden llegar a ser relativos y su interpretación suele ser diferente según la sintomatología de cada paciente. Por ejemplo, si a un paciente se le “adormece” la mano, los hallazgos de la electromiografía pueden ser de síndrome del túnel del carpo o de radiculopatía cervical (lesión de la raíz nerviosa en el cuello) o de ambos problemas al mismo tiempo. Ambos procesos pueden llegar a ser crónicos y ambos pueden ser asintomáticos (la percepción de los síntomas es algo personal), por lo que va a depender del juicio clínico del médico el determinar el motivo real de los síntomas del paciente (en nuestro ejemplo: síndrome del túnel del carpo vs radiculopatía cervical vs ¡ninguno de los dos!). No hay ningún examen auxiliar que sea más poderoso para definir la enfermedad del paciente que el juicio clínico del médico.

Dicho lo anterior, sin embargo, debe tenerse en claro la enorme utilidad de este examen para cuantificar diferentes enfermedades neurológicas. Ayuda a determinar el pronóstico y severidad de algunas enfermedades, como la parálisis facial, el síndrome de Guillain Barré, las lesiones de nervios por traumatismos o armas, el síndrome del túnel del carpo, entre muchos otros. Por otro lado, ayuda a localizar dónde se encuentra una lesión, lo cual es especialmente útil en el caso de daño de las raíces nerviosas por hernias en la columna. Así, con la electromiografía, se puede determinar con precisión cuál es la raíz nerviosa afectada. Es, además, de gran valor para confirmar muchas sospechas diagnósticas, cuya confirmación solo puede realizarse por este medio: polineuropatías, ELA, miopatías, lesiones de los plexos, etcétera.

El neurólogo es el especialista que realiza e interpreta la electromiografía en función de la sospecha clínica del paciente.

Escrito por el Dr. Alejandro Calvo

Para realizarse la electromiografía no hay que tener una preparación especial. No es necesario estar en ayunas ni depilar el vello de la piel. Es preferible evitar el uso de cremas de manos o pies. Nosotros entregamos el resultado de manera inmediata.